sábado, 27 de septiembre de 2008

ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

Para tener una clara definición de lo que significa y representa EL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO se refieren a diferentes autores, entre ellos: J.J. Gonzáles Badillo citado por Martín Salazar, quien lo plantea como: “un proceso continuo de trabajo que busca el desarrollo óptimo de las cualidades físicas y psíquicas del sujeto para alcanzar el máximo rendimiento deportivo”.

Así mismo, Dietrich Harre (citado por Andrés Esper) menciona que: “el entrenamiento deportivo es el proceso basado en los principios científicos, especialmente pedagógicos, del perfeccionamiento deportivo, el cual tiene como objetivo conducir a los deportistas hasta lograr máximos rendimientos en un deporte o disciplina deportiva, actuando planificada y sistemáticamente sobre la capacidad de rendimiento y la disposición para éste”.

Este proceso, mencionado y explicado anteriormente, involucra cinco (5) elementos que todo entrenador, preparador, especialista, y cuerpo técnico deben tener presente, como son: la preparación física, la preparación técnica, la preparación táctica, la preparación psicológica y la preparación teórica, enlazando y articulado una de otra en las sesiones de entrenamiento diario, cumpliendo así el objetivo de mejorar planificada y selectivamente la capacidad de rendimiento corporal.

Otro aspecto de real importancia que envuelve este tema es la entrenabilidad, la cual se expresa por el grado de adaptación a las cargas de entrenamiento.

Por otra parte, el entrenamiento deportivo es sustentado por la teoría del entrenamiento, la cual en el ámbito científico ha sido una disciplina donde grupos de científicos y técnicos deportivos han descubierto nuevas formas de trabajo, que favorecen el progreso del deporte de competición.

Cabe destacar que, dentro de esta teoría, se encuentran los principios del entrenamiento deportivo, pilares que la fundamentan y a través del cual todo entrenador se rige para dirigir su entrenamiento.

Los principios del entrenamiento deportivo sirven para optimizar la capacidad de acción del deportista y entrenadores. También se refieren a todos los ámbitos y tareas del entrenamiento; determinan el contenido, los métodos y la organización. (Weineck, J. 2005)

En la actualidad se distingue entre principios generales y principios específicos. Los mencionados primeramente incluyen la mayoría de las modalidades, todos los ámbitos del entrenamiento y las etapas de la consolidación del rendimiento a largo plazo (Schnabel/Müller, 1988 citado por Weineck, J. 2005).

En cambio, los secundarios se refieren a aspectos aislados del entrenamiento, como por ejemplo el entrenamiento técnico-coordinativo, o bien a grupos humanos específicos (Krüger, 1988; Sass, 1988; citado por Weineck, J. 2005).

Entre ellos, tenemos:

Principio de la Individualidad: partiendo de lo expuesto por Wilmore y Costill (2004), que “No todos estamos creados con la misma capacidad para adaptarnos al entrenamiento deportivo”, es necesario que los planes de entrenamiento estén dirigidos individualmente y correspondan con la capacidad de carga psicofísica, con la tolerancia individual y con los requerimientos de cada deportista. Un estimulo de entrenamiento objetivamente igual puede suponer una exigencia escasa para un deportista y excesiva para otro. Todo ello por que el perfil genético y el somatotipico de cada individuo es diferente. A estos factores individuales abría que añadir los distintos requerimientos energéticos y técnico-tácticos de cada puesto específico en el fútbol.

Principio de la Continuidad: los programas de entrenamientos deben cumplirse a cabalidad y no deben distanciarse tanto las sesiones una de otra para así obtener los resultados esperados, es decir, tienen que darse con regularidad y continuidad, ya que si se interrumpe la continuidad del entrenamiento (lesiones, entrenamiento irregular, intervalados, de descanso excesivos entre las diferentes sesiones, etc.), se producirá una pérdida de la capacidad de rendimiento (Weineck, J. 2005)

Principio de la Sobrecarga Progresiva: este es determinado por la sistemática elevación de las cargas de trabajo. Según Weineck, J. (2005), si estas cargas de entrenamiento se mantienen constantemente durante un periodo de tiempo prolongado, terminan perdiendo su eficacia para aumentar el rendimiento. También debemos tomar en cuenta que este aumento progresivo tiene que darse en los momentos correspondientes.

Principio de la Multilateralidad: es preciso el desarrollo multilateral del organismo, ya que el entrenamiento deportivo debe realizarse de una manera armónica adquiriendo unos fundamentos para una especialización posterior, es decir, todas las cualidades físicas se tienen desarrollar al mismo tiempo creando y preparando la base de las requeridas en la especialidad.

Principio de la Variedad: consiste en que el incremento y forma de aplicación sobre los elementos de la carga (volumen e intensidad) sean diferentes. Este principio, según Weineck, J. (2005), es aplicable sobre todo cuando el incremento continuo de la carga no produce ya mejoras de rendimiento, o cuando queremos mantener la forma deportiva en un nivel alto, esto es debido a que la repetición de un mismo estimulo durante un largo tiempo, no solo no aumenta la capacidad, sino que incluso puede provocar una inhibición y disminución del rendimiento.

Principio de la Especialización: es reflejado por medio de los objetivos, métodos, herramientas y contenidos específicamente orientados a producir adaptaciones específicas en los órganos y sistemas del atleta relacionados con los requerimientos de la disciplina que se práctica. Así mismo, Hoeger (2005) menciona que, en el entrenamiento deben distinguirse dos direcciones: en primer momento tienen prioridad los ejercicios generales preparatorios, y al final predominan los ejercicios específicos complejos para la modalidad practicada.

Principio de lo Evidente: el entrenamiento debe dirigirse sobre imágenes concretas y no sobre representaciones y palabras abstractas. Lo evidente crea una correcta representación del material de enseñanza sobre la base de imágenes concretas, ayuda en el aprendizaje y dominio de técnicas y tácticas deportivas. Los medios más utilizados en la aplicación de este principio son: películas, video grabaciones, cintas, gráficas. (Hoeger, 2005)

Principio de lo Consciente: esto permite que el atleta obtenga conocimiento y comprenda los fines, las tareas, medios y métodos de entrenamiento, garantizando así un entrenamiento eficaz. El deportista debe conocer el resultado de su actividad y la efectividad de los ejercicios realizados. (Hoeger, 2005)

Principio de la Sobre-compensación: la sobre o supercompensación significa “regeneración con exceso”, y sucede cuando el organismo se somete a ejercicios continuos y repetitivos por encima de su nivel de trabajo habitual que requieren de consumo energético, durante el período de recuperación, esté recupera la energía “gastada”, y que con el tiempo, durante este período se produce un aumento de las reservas energéticas (proceso de adaptación), de manera, que para el ejercicio siguiente, se cuenta con más combustible (sobre-compensación) y se podrá, por lo tanto, aumentar el volumen y la intensidad del ejercicio. El entrenamiento físico adecuado produce un incremento de las reservas funcionales en el organismo, de manera que este pueda enfrentarse satisfactoriamente a esfuerzos posteriores. (Hoeger, 2005)


REFERENCIAS


Hoeger B. (2005). “Educación física de base”. Universidad de los Andes Consejos de publicaciones.

Salazar, M. (s/f). Entrenamiento Deportivo. [Documento en línea] Disponible: http://cnefutbol.sip2000.es/publica/Curso.doc [Consultado: 2008, Agosto 25]

Weineck, J. (2005). Entrenamiento Total. Editorial Paidotribo. Barcelona.

Wilmore, J. y Costill, D. (2004). Fisiología del Esfuerzo y del Deporte. Editorial Paidotribo.